jueves, 7 de agosto de 2014

AMOR


(Dibujo de Jaime Martínez Toro)

Primero comprender,
primero fundirse,
primero recuperarse,
primero quererse.

Después moverse,
después acelerar,
después sorprender,
después gritar.


Y como resultado del movimiento de la rueda: el cambio.

lunes, 2 de junio de 2014

Vidas paralelas

- Ciao cariño, pasa, pasa que éste es tu sitio.
- Buenos días
- Buenos días, dime, ¿has traído el currículum?
- Sí, aquí está.
-Muy bien, muy bien
- Pues mira buscamos a alguien activo como tú y sobre todo que cumple a la hora, que sea comprensiva y que no lleve los pantalones sucios. -

Su sonrisa le incomodaba un poco, estaba algo perpleja con esas palabras. Ni una sola pregunta sobre sus trabajos en servicios sociales que era por lo que suponía que estaba allí.

- Sí, bueno, claro.
. Estupendo. Déjame hacer unas gestiones y ya te llamo que tengo que terminar de entrevistar a más gente, pero vamos que eso es...eso es.
- Sonrió tímidamente y la mujer sin previo aviso le plantó dos besos en la cara mientras la despedía con cierta urgencia, pero excesiva amabilidad.

El aire de la calle la plantó en la realidad. No se lo podía creer...¡qué loca estaba aquella mujer! No había quien entendiese nada. ¿Había ido bien o no? Todo era absurdo, pero quería ese trabajo.

Mientras tanto en la oficina Amelia bajaba las persianas y echaba las cortinas. Se había asegurado antes de que la chica ya había bajado al metro.

Su cara expresaba seriedad y rectitud, nada que ver con su gesto afable y algo alocado como asistente de administración que pierde los papeles y cambia los currículum.

Quitó todos los posters y cogió una llave. Tenía que bajar  al maldito sótano a comprobar la mercancía y esas entrevistas no le dejaban ni un minuto libre.


lunes, 21 de abril de 2014

Mundo cárcel

Salvados...

por la tele
por una campana
por cualquiera que habla
parla que te parla.

Nos salva cualquiera,
pero nos dan miedo los humanos.

Todos los humanos que luchan por su libertad,
o que se cruzan con tu mirada en la calle,
que se cruzaron a la otra acera,
que andan hacia atrás,
que se dejaron llevar por el caminar.

Los que en su día cambiaron el rumbo.

Nos asustamos
y protegemos a nuestros hijos
aunque los suyos también tengan
los dientes y los corazones
recién estrenados para la vida.

El miedo a la vida
encierra las promesas
de los mítines y las encuestas.

No sé porqué me imaginaba
que tus ojos eran tan azules
como pude comprobar
a través de esa jaula de cristal.

Llamar comunicación
a esto
es coherente
con llamarlo centro de internamiento.

Pero no importa,
el mundo entero es una j... cárcel
donde tenemos que pedir permiso para entrar.

Gracias Moisés,
porque hoy me has ayudado a comprender.

Lo que es la solidaridad,
la fuerza
e incluso la espiritualidad

En un Occidente vacío, inocuo, insulso y pasivo.

En un Madrid vago, irrelevante, y absurdo.

Traes los vientos africanos, sin duda.




lunes, 7 de abril de 2014

sin voz

Hay momentos en los que la garganta se atraganta
en  los que las piernas ya no saltan
en los que las bocas ya no mandan.

La palabra que puede acariciar
se convierte en cuchillos
que afilados y sin lavar
hablan de sangre y sacrificios.

Quien adora tanto el sufrimiento
sin haberlo vivido
merecería callar
para dejar por fin hablar

a las que lo han padecido,
a los que no han olvidado,

a los que vivieron siempre callados.

domingo, 9 de marzo de 2014

8 de marzo marceamos




8 de Marzo

No quiero ni pensar.

Dime tú, tan listo,
tan engominado,
por qué no me la puedo quitar.

Desquitarme de la rabia
mientras el tiempo marcea
y el sol intenta darme algo de paz.

¿Cuándo será nuestro día?

Éste no...
mientras el resto nos los roben.

Agradecidas, eso si, debemos estar.

Llenas somos de gracia.

Y en mi cuerpo
ya no queda espacio
para más ocupaciones.

La letra con sangre entra
deben pensar.

Estamos hechas de sangre
tanto como de miel, poros y heridas.
Tanto sabemos de la Vida
que la bebemos a bocados,
y la maldecimos a cada rato.
Tanto amamos la Vida, 
la vida de carne, 
la que te envidia
y te pone tantas barreras
si te atreves a vivir con nuestros cuerpos.

Tanto la amamos 
que no os váis a librar de nosotras
hasta el final de los tiempos.

Insultos, vejaciones
han sido nuestra Historia
(también con mayúsculas).

Historia que reescribimos,
que contamos de madres a hijas.

Por eso, a pesar de todo, marcea
a pesar de todos vuestros intentos
de borrarnos del mundo
en nombre de la vida.

Pero hoy
somos nosotras
somos muchas
y no estamos todas.

miércoles, 8 de enero de 2014

sueños

Los sueños tienen sólo una única obligación:
ser infinitos.

Y ser íntimos y compartidos, a la vez.
Reformándose, estirándose en cada persona.

Y me gustaría tanto poder calmar tu tristeza sobre las sábanas
decirte que el tiempo pasa rápido hacia ellos
que lo hacen más corto, que lo hacen todo más bello.

Pero no sólo eso
esto no son letras escritas
para quedar bien, para ser hermosas

Los sueños no tienen que ser sólo hermosos
tienen que movilizarnos,
hacernos bailar
sonreír por las noches
gritar canciones como borrachos
al volver a casa.

Tienen que hacer gritar la verdad,
lamentar pero no desistir,
tienen que hacerte tú misma
como nunca te has conocido.

Es importante saber si estamos viviendo
nuestra propia vida
o siendo arrastradas por las frustaciones
que tuvieron otros en el pasado.

lunes, 25 de noviembre de 2013

relajación mientras lees

Pienso sobre las relajaciones conscientes, aquellas que insisten en sentir el momento. Estar de verdad presente en ese instante y en ese lugar.

Puedo estar concentrada en algo, pero a la vez sentir el ambiente que me rodea y envuelve.

Y así, según dónde lea el libro, éste se transforma.

Si leo un libro sobre amores truculentos, y yo paseo al mismo tiempo por las "calles oscuras" de Madrid, entre callejuelas; de pronto me parece que puede aparecer cualquiera de los siniestros personajes que imaginó el autor (aunque no fuese aquí, y fuese en Praga). El hecho de que casualmente se haya hecho de noche, yo haya abierto el libro para esperar y los recortes hagan que las farolas apenas luzcan da a esas palabras dibujadas unas emociones diferentes. Éstas provocan en mí la sensación de estar leyendo en un lugar más oscuro del real, y el motel descrito se traslada a Madrid.

Y si, como aquella mañana, leo un libro sobre "colonialismo interno" y violencia, en una oficina del paro todo cambia y pierde su teoricismo y academicismo. Entiendo perfectamente la simbología que expresa (lo compré porque no lo conocía) y finalmente y, por casualidad (?), estoy leyendo a Silvia Cusicanqui en uno de los lugares de memoria sobre los que más agudamente podemos proyectar el absurdo (que casi es cómico) y la monstruosidad de la violencia (que no salvaje, para ella ser salvaje, indio, es algo revindicable) que forma parte del sistema que nos da y nos quita de comer a partes iguales.

Y si todo ello lo escribo después (como he hecho) sobre este cuaderno nepalí que ha viajado tanto todo se convierte en palpable y real. Me da esperanza, mi voz ya no es eco en el desierto, el mundo está vivo, late, y la gente me reconoce, y habla, y sonríe, y todo ello sólo necesita de una cosa: nuestra mirada atenta sobre la vida aunque se esconda tanto que su cara se haga irreconocible y necesitemos herramientas materiales para reconstruirla.

Y así, como en el libro que hoy estoy leyendo, comprendo que las personas estamos unidas de manera irremediable a todo lo que hemos creado.

Nuestra moral no puede reducirse a palabras y nuestros objetos no pueden reducirse a materia.